Dolor de espalda
Tu espalda no debería decidir lo que puedes hacer.
Agacharte, dormir, trabajar, entrenar o coger a tus hijos.
Si el dolor se ha metido en tu día a día, quiero entender qué está ocurriendo y ayudarte a volver a moverte con más confianza.
No quiero tratar únicamente el lugar donde duele.
Quiero comprender qué está pasando contigo.
No siempre hay una sola causa
El dolor de espalda puede aparecer por motivos muy diferentes. Puede haber una lesión, una sobrecarga, un cambio en la actividad, muchas horas en la misma posición, falta de movimiento o una combinación de varios factores. Cómo descansas, las cargas del día a día y el estrés también pueden influir.
Por eso necesito saber cuándo te duele, qué movimientos te cuestan y qué ha cambiado en tu día a día.
Lo que suele cambiar en tu día a día
Así puedo ayudarte
Primero quiero saber qué te pasa, cómo te mueves y qué necesitas recuperar.
Después valoraremos qué puede ayudarte y adaptaremos el tratamiento según cómo vayas evolucionando.
No necesitas elegir una técnica antes de venir.
Volver a confiar en tu cuerpo también forma parte del tratamiento.
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No dejes que el dolor decida por ti.
Cuéntame qué te duele, qué te está limitando y qué te gustaría volver a hacer.
Empecemos por ahí.