Ansiedad y estrés
Cuando la mente vive en alerta, el cuerpo también lo hace.
Hay épocas en las que parece que no consigues parar.
La tensión, el cansancio o dormir sin descansar pueden acabar formando parte del día a día.
Quiero entender qué te mantiene en alerta.
No limitarme a decirte que tienes que relajarte.
Cuando el cuerpo no consigue desconectar
La ansiedad y el estrés no siempre se notan solo en lo que piensas. A veces aparecen en forma de tensión, cansancio, dificultad para descansar o una sensación de alerta que cuesta apagar.
Por eso quiero saber no solo qué estás viviendo, sino también cómo lo está notando tu cuerpo y qué está cambiando en tu día a día.
Señales que pueden aparecer cuando vives en alerta
Así puedo acompañarte
Primero quiero saber qué estás viviendo y cómo lo está notando tu cuerpo.
A partir de ahí valoraremos qué puede ayudarte a reducir tensión, recuperar descanso y encontrarte mejor dentro de mi ámbito de trabajo.
Si necesitas atención psicológica o médica, este acompañamiento no la sustituye.
También puede interesarte
Bruxismo y ATM
Cuando la tensión también se concentra en la mandíbula, aprietas los dientes o notas molestias en esa zona.
Migrañas y cefaleas
Cuando el dolor de cabeza, la tensión cervical u otros factores están interfiriendo en tu día a día.
Fibromialgia
Cuando el dolor, el cansancio y la dificultad para recuperarte forman parte de una situación más amplia.
Vivir en alerta constante no tiene por qué convertirse en tu normalidad.
Si llevas demasiado tiempo funcionando así, cuéntame cómo te está afectando.