Dolor de espalda: qué hacer, qué evitar y cuándo consultar

Valoración lumbar en consulta de fisioterapia

Que la espalda duela no significa automáticamente que exista una lesión grave ni que necesites una prueba de imagen.

El dolor de espalda es muy frecuente. La lumbalgia es la principal causa de discapacidad en el mundo y alrededor del 90 % de los casos son inespecíficos: no puede identificarse una única enfermedad o causa estructural que explique el dolor. [1]

¿Qué puede estar influyendo?

Una sobrecarga, un cambio brusco de actividad, poco descanso, una lesión concreta o factores como el estrés pueden participar.

A veces existen cambios en discos o articulaciones; otras veces lo que aparece en una imagen no explica bien la intensidad de los síntomas.

Por eso no me gusta reducir el problema a una lista de “malas posturas”. No existe una postura única que explique por sí sola la lumbalgia.

Lo que importa es comprender el conjunto: cargas, tiempo, movimiento, capacidad física, descanso y contexto. [3]

Qué suele ayudar

  • Mantener la actividad dentro de lo tolerable en lugar de guardar reposo prolongado.
  • Volver gradualmente a las tareas que necesitas hacer.
  • Utilizar ejercicio adaptado a tu situación y a tus preferencias.
  • Pedir ayuda cuando necesitas valoración, orientación o un plan progresivo.
  • Utilizar terapia manual, cuando tiene sentido, como parte de un plan más amplio y no como única estrategia.

Las guías priorizan educación, autocuidado y mantenimiento de la actividad, adaptando el ejercicio a las necesidades y capacidades de cada persona. [2]

Cuándo conviene consultar

Si el dolor no mejora, vuelve con frecuencia o está limitando tu trabajo, tu descanso o tus actividades, merece una valoración.

También conviene consultar si aparecen síntomas neurológicos como hormigueo, alteraciones de sensibilidad o debilidad.

Busca atención médica con rapidez si aparecen signos como una pérdida nueva e importante de fuerza, alteraciones del control de vejiga o intestino, pérdida de sensibilidad en la zona genital o perineal, fiebre o mal estado general asociado al dolor, un traumatismo importante u otros síntomas que hagan sospechar un problema serio.

No quiero tratar una radiografía. Quiero entender qué ha cambiado en tu vida y qué necesitas recuperar.

Cuidar la espalda no es una “puesta a punto” mensual

Cuidar la espalda no significa acudir obligatoriamente a tratamiento aunque estés bien.

Puede ser mucho más sencillo: moverte con regularidad, variar posiciones, mantener fuerza y capacidad física, dosificar cargas y pedir ayuda cuando algo empieza a limitarte.

En FisioBioAcu

Si tu espalda está decidiendo por ti —cómo duermes, trabajas, entrenas o juegas con tus hijos—, podemos empezar por entender qué está ocurriendo y qué necesitas volver a hacer.

Revisado por Laia Bordas · Fisioterapeuta.

Fuentes y revisión

Este contenido es informativo y no sustituye una valoración sanitaria individual.

  1. OMS · Lumbalgia — fuente
  2. NICE · Low back pain and sciatica: recommendations — fuente
  3. Swain et al. · No consensus on causality of spine postures and low back pain — fuente

Revisado y actualizado: 4 de octubre de 2026.

PARA RECORDAR

Entender tu cuerpo también es cuidarte.